Se quedaron todos rotos por el suelo, uno fue a clavarse en su chaqueta de cuero. Los cogí de prisa y me los guardé, por si hacían falta para otra vez. En medio de mi pecho quedo un agujero, por que no se viera puse mi sombrero.
Por eso cuando dijo que no me quería
apreté los dientes dije que me iría.
No es lo que usted piensa!
Solo la tengo pegada
No hay comentarios:
Publicar un comentario