sábado, 20 de octubre de 2012

patética

Le puse play a esa canción que en distintos tiempo de la vida ha sabido describir exactamente como me siento. Busqué entre todos los papeles sueltos que tengo el primero que habló de ti. La caja esta demasiado revuelta como para encontrarlo y sin quererlo, sin encontrar un motivo y sintiendo que la dignidad se me cae al piso, el corazón se me empieza a apretar,  un nudo muy grande en la garganta se forma. Y eso es lo que siento cada vez que escucho tu nombre, cada vez que te veo, cada vez que pienso en ti. Cada vez que recuerdo. - maldito el momento - Este blog se ha convertido en una larga e incansable imaginación de ti - qué patética - pero es en la única parte en que puedo ser yo respecto a esto. La única parte en la que me permito ser tonta, en la única parte donde demuestro lo vulnerable que me tienes. Me encantaría tanto no sentir que el suelo se mueve cada vez que siento que nuestras miradas se cruzan, porque es así. No soy tan tonta, ni tan ciega como para imaginarlo. Te he pillado alguna vez mirando, menos probablemente de las veces que tu me has pillado mirándote... y en ese momento, justo cuando quitas la mirada la cabra chica que vive en mi, salta y quiere salir corriendo a decirte, por favor no dejes de mirarme, por favor busca un motivo para hablarme, por favor, repite lo que hiciste. -lástima que gana la de 24-
¿ De verdad creen que me da lo mismo ? qué suerte que se actuar muy bien - y el oscar va para...- qué suerte que nadie sabe que de verdad el corazón me late más rápido de lo normal, que me sudan las manos y que evito estar a tu lado. Que te busco queriendo evitar verte. Y siento que TU eres el único que nunca se pudo comprar el cuento. Que tu sabes todo esto, que lo sientes, así como yo siento tus miradas. Quizás sea un secreto que siempre guardaremos, quizás nunca te diga lo que de verdad fue, porque lo sabes. NO FUE NECESARIO QUE TE LO DIJERA. Porque como muchos me han dicho, nunca quiso ser una casualidad, porque las casualidades no duelen. Porque aunque me debería reir de las estupideces que hago, me duele cada día que lo recuerdo.
...detuvo el tiempo en el beso y ese beso a mi en el tiempo...

viernes, 12 de octubre de 2012

grande.

Es algo tan grande que nunca entenderé por qué siempre antes de irme me duele la guata, como si fuera la primera vez que voy. Es tan grande, que no puedo explicar con palabras la tranquilidad que me da estar ahí, lejos, con gente maravillosa. Es tan grande que no podría explicarles lo que siento cuando se prende el fuego.
 
Como siempre, en el momento perfecto. Donde tengo que estar. Donde soy yo.
 
 
...Cantamos a la vida, dormimos cara al viento...

jueves, 11 de octubre de 2012

Ya no sé por quién me estoy comiendo este chocolate. No sé por quién estoy así. Ya no sé a quién imagino como mi Christian Grey.

martes, 9 de octubre de 2012

Vulnerable.

Me carga que sepan que estoy así, vulnerable. De toda la gente que espero que me vea así, nunca esperé que fueses tu quien ahora me ve. Me alegra que así sea.

domingo, 7 de octubre de 2012

Blah blah blah.


Parece que no escuchas lo que digo. Yo siento que no me escuchas...


Alguna vez, creo haberte dicho, que no soy buena hablando. Las palabras no salen de mi por mi boca. Salen por mis manos. Y contigo ha sido lo contrario, alguna vez por ahí, las palabras se apoderan de mi boca y pronuncian alguna frase que a otra persona no podría decirle...¿Por qué no lo sientes? Siento que no lo sientes, que no crees, que no lo entiendes. Quizás necesitas más que palabras, escritas, habladas, dibujadas. Un gesto vale más que mil palabras. Es que acaso no me conoces lo suficiente para darte cuenta, que cuando te abrazo es porque de verdad lo siento y porque me costo un montón hacerlo.
¿Por qué no te das cuenta que has sido la primera persona con la que he podido ser yo?
Siento que te pierdo y siento que es mi culpa. Siento que te quiero pero no lo suficiente. Siento que mi corazón no escucha lo que mi cabeza le quiere decir...Siento que no entiendo cuando me digo que no es el por quien deben temblarme las piernas. Siento que cuando quiero cambiar lo que siento por ti, mi corazón solo escucha blah blah blah.


viernes, 5 de octubre de 2012

Máquina de Escribir

La tarde estaba especialmente calurosa, la oficina estaba vacía, callada, aburrida, Pablo estaba solo. Llevaba horas sentado detrás de su viejo escritorio, las fotos de Allende en la pared lo miraban, y el tic-tac del reloj lo apuraba. Sabía que había algo más, lo sabía como sabía que Almendra lo estaría esperando en la esquina. ¿Cómo decirlo? Ese era el problema. No era periodista ni estudiaba eso, no tenía las herramientas para poder decir lo que sabía y tenía que decir.

Almendra lo esperaba apoyada en el mismo árbol de siempre, le sonrió, Pablo le acaricio el rostro,

-¿Qué te pasa? Le preguntó.

-Soy muy cuadrado, respondió Pablo. Si las cosas no me calzan en una hoja y se ven perfectamente ordenadas, no me gustan, las arrugo y las boto.

-¿Aún quieres escribir Pablo?

- Más que nunca Almedra, pero no puedo, no me sale. Es tanto lo que tengo decir y no sé cómo mierda hacerlo. Si escribir si hiciese con números todo sería distinto.

-Y si yo lo escribo por ti. Le dijo Almendra.

-Pero es que esto tiene que ser mio cachay. Tiene que tener mi sello.

-¿Y quién te dice que no lo va a tener? Tú me dices lo que quieres ir poniendo y lo escribo. Si tu problema es el orden.

La casa de Almendra se veía mucho más acogedora que la oficina de Pablo, ya no hacía el calor de la tarde y no sentía los ojos clavados de un político.

-Ya Pablo, tengo lista la máquina de escribir. Empieza.

-Dale… No quiero que parta con había una vez… quiero que empiece con… Todo es mentira. Tantos años de independencia y Chile sigue siendo una mierda. La misma mierda que fue en la que vivió Lautaro, la seguimos pisando nosotros.

-Tan rudo Pablo, relájate un poquito. Máquina de Escribir.

-Ya po’ tu solo ibas a escribir.

-Sí, eso hago, solo que estás como enojado.

-Pero Almendra, ¿Cómo no estarlo? Cuántas cosas has vivido, cuántas cosas ha vivido el país, Cuántos muertos hay, cuántas familias aún siguen en búsqueda. Si ni Arturo Prat salto por defender el honor de Chile. Se tiró el mar porque estaba cagao’ de miedo. ¿Y sabí’ por qué pasa esta hueva Almendra?

-Si sé. Porque somos pobres, porque nos mientes, porque nos llenan las cabezas con colores rosas, porque no tenemos poder….-Dijo Almendra como si ya se supiese el discurso de memoria.

-¡Exacto! Porque no tenemos poder, porque no podemos acceder a los archivos, a las verdaderas historias, porque la historia de Chile es un invento que han hecho los poderosos, para que nosotros los simples mortales seamos felices.

-Pero Pablo, tu sabes las verdad, no te dejes llevar por la euforia que te provoca el tema y escribe, no como una noticia, no como una crónica. Crea de nuevo la historia,  un lugar, personajes, emociones. Crea una obra.

El silencio que ahora llenaba la casa, era enorme, ni los ladridos de los perros podían llenarlo. Pablo salió de la cocina con dos tazones de café. Se sentó al lado de Almendra, le acarició la espalda y empezó…

-No recuerdo cuándo fue, sé que en algún lado están escritas las fechas, pero yo no recuerdo cuándo fue…

Almendra escribía. El silencio había sido llenado por la voz de Pablo y click de la máquina de escribir. El café de había acabado y el frío empezaba a entrar.

martes, 2 de octubre de 2012

Tiempo al tiempo.

Tiempo hace que no me pasaba que me encontraba llena de situaciones y escasa de palabras. Me siento todos los días aquí a intentar sacar de mi algo y no puedo. Escribo unas cuantas palabras que parecen expresar lo que siento, lo leo y no soy yo la que escribió. Falta de emociones o quizás concentración en una sola. Tiempo al tiempo, volveré, lo siento, estoy volviendo.